De la noticia que se acaba de producir en este mismo momento y que certifica que el dictador (sin el ‘-ex’, quien lo fue lo es para siempre) ha expirado a las 18.15 hora española, sólo me entristece la ‘w’ periodística que me indica el dónde: un hospital militar. Si hubiese justicia en este mundo, debería haber sido entre rejas, y no el cama igual que el otro. Hasta nunca.