Creo que si Larra hubiese nacido en 1981, hoy se volvería a suicidar. El mayor experimento mediático español a gran escala anuncia hoy su fin:

“(…)el mundo ha cambiado y soitu se tiene que despedir hoy de sus lectores”.

Son palabras tecleadas hoy mismo por Sindo Lafuente, quien tras convertir a elmundo.es en el diario online en español con más usuarios, se lanzó a moldear un producto -no dejaba de serlo- totalmente diferente. Y para más de un millón de usuarios únicos al mes, mejor.

Muchos de vosotros también recordaréis, hace justo hoy tres años, en aquél ya mítico congreso de Valencia, las primeras luces de Soitu:

“Yo creo que los periódicos ya están muertos, así que no me interesan.”

También lo dijo Sindo, justo antes de anunciar que estaba creando “un nuevo medio” y dar su e-mail para aquellos periodistas con ganas de hacer algo diferente que quisieran participar en aquella aventura, que por aquél entonces aún no se llamaba oficilamente Soitu. Christian, Daniel y yo también andábamos por allí ultimando nuestro proyecto, mucho más modesto y en un plano bastante diferente. Más tarde tuve la suerte de compartir mesa con Sindo en Huesca y escuchar con qué calma habla este hombre de maneras tan rompedoras de hacer periodismo. Un gusto.

No voy a resumir lo que ha supuesto soitu en estos 22 meses de vida para el periodismo español. Un medio que ha logrado un sitio fijo en el Newsmuseum y varios premios e la ONA y la SNDE en tan poquísimo tiempo lo dice todo. Y su millón largo de usuarios únicos al mes que se han pasado la tarde velando el cadáver en UTOI (una de los mejores experimentos de Soitu, que seguirá) y en Facebook, también.

Me interesa más verlo desde el punto de vista práctico, aunque a algunos lo que voy a decir les sonará más a utopía: este caso, junto con el ‘asesinato’ de ADN.es creo que pone cada vez más claramente de manifiesto que el dinero, en España, es muy pero que muy conservador. Existen, a grosso modo, dos maneras de rentabilizar la inversión en un medio: a través de ganancias -en el caso online, vía publicidad, algo que hoy se antoja casi imposible-, o vía ‘Influencia en’, sígase con Moncloa, Partido X o sectores Z. Con ello, si limitamos el ejercicio del periodismo a una fuerte inversión cuyo retorno sólo es posible por esas vías, encontramos que obtendremos o un periodismo opaco (ejemplo, que además, sigue luciendo patrocinio del que era el principal accionista de Soitu) o una plantilla de buenos periodistas en la cola del INEM.

Por todo esto, vuelvo a insistir en la necesidad de sumar esfuerzos en pos de un periodismo sin ánimo de lucro, un periodismo de servicio social, un periodismo generado a través de plataformas en lugar de medios privados (y privativos), lideradas por emprendedores sociales, otro concepto que también necesita ampliar su rango de conocimiento y apoyo en este país.

Termino con la frase que seguía a la anterior que cité de Sindo, dicha el 20 de octubre de 2006, y más necesaria que nunca de ser escuchada:

“Yo creo que los periódicos ya están muertos, así que no me interesan. Me preocupa más la muerte del periodismo, su salud, eso sí.”

Mis mejores deseos a la magnífica plantilla de profesionales (periodistas y técnicos) de Soitu. Descanse en paz el medio, siga adelante la fuerza que lo hizo nacer.

Visto ahora mismo en UTOI

Visto ahora mismo en UTOI

Viñeta vía Marcosymolduras en UTOI.