Ashoka la conforman 3.000 emprendedores sociales en todo el mundo

Ayer se hizo público el ganador del Premio Príncipe de Asturias de Cooperación: Bill Drayton, fundador y Presidente Ashoka. No le conozco personalmente (quizá lo haga en unos días, en el Ashoka Changemakers Week de París). Esto es lo que dijo Bill cuando se enteró de su premio, que recogerá en la tradicional gala en octubre:

Sé que en realidad es un reconocimiento a los extraordinarios emprendedores sociales en España y en todo el mundo (…). España, una vez más, está abriendo una nueva oportunidad maravillosa

Desde que en noviembre de 2009 entré en la red mundial de emprendedores sociales de Ashoka (3.000 en todo el mundo, 21 en España), han sido muchas las veces que he tenido que explicar primero, qué es Ashoka, y después, qué es un emprendedor social. Estoy seguro de que este premio nos ayudará a todos a conocer un poco mejor ambas cosas :)

Decía que no conozco a Bill en persona, pero sí a los 21 emprendedores españoles y a unos cuantos más europeos y latinoamericanos. Unos meses después de entrar en Ashoka nos llevaron a todos los “nuevos” a pasar unos días en Kitzbühel, en el Tirol austríaco. Acababa de entrar como fellow en la organización y la verdad es que no sabía lo que me iba a encontrar. Y lo que encontré fue algo fantástico: un muy (pero que muy) heterogéneo grupo de personas de todos los países europeos (Polonia, Francia, UK, Suecia, etc.) con proyectos totalmente dispares los unos de los otros pero todos con algo en común: el deseo de dar lo mejor de sí para cambiar un poquito el mundo en la parcela en la que son expertos.

Y esa es la clave de Ashoka: los que tenemos la suerte de formar parte de ella no somos ni superhéroes ni ciudadanos necesariamente ejemplares en el sentido tradicional de la palabra. Somos personas con habilidades para ciertos temas (¡como todo el mundo!) que simplemente las explotamos en búsqueda de un cambio social. Por ejemplo, mi compañero Andrés, que es teleco, ha aplicado su habilidad y conocimientos para desarrollar infraestructuras de telemedicina que han mejorado la asistencia sanitaria de más de 150.000 personas en Perú, Ecuador, Colombia y Cuba. El irlandés  Steve Collins, por su parte, ha conseguido tratar a más de un millón de niños en África que estaban en riesgo de sufrir malnutrición severa. Y así hasta 3.000 ejemplos más.

Por último, y aún a riesgo de parecer un vulgar chovinista, me gustaría resaltar la cita a España de Bill (ver arriba). Quiero destacarlo porque nuestro país ha sido durante tantos años un contenedor de complejos: en España no se “emprende”, en España “todo el mundo va a lo suyo”, en España “solo hay amiguismos y enchufes”, en España “no existe la meritocracia”, en España la gente “no sabe protestar ni organizarse para defender sus derechos”. Y resulta que de un mes a esta parte la ciudadanía ha tomado las calles y las ha puesto a debatir sobre su futuro, hemos roto la espiral del silencio que nos ataba y ahora, una institución a priori tan… en fin, una institución como la que otroga los Premios más importantes que España concede como nación, ha premiado a Bill y por extensión a todos los emprendedores sociales del mundo, sean o no fellows de Ashoka.

Los ciudadanos estamos pidiendo soluciones en la calle. Los emprendedores sociales, que somos sociedad civil al 100%, las intenamos crear desde nuestra humilde capacidad. Una capacidad que crece exponencialmente cuando nos juntamos, y eso es algo que Ashoka hace muy bien: juntarnos. Y ahora, párate y piensa, seguro que tú también tienes ideas para aplicar tus capacidades a esa fuerza transveral que hoy empuja más fuerte que nunca para cambiar este mundo. No te las guardes: ponlas a trabajar. Eres un emprendedor social y todos y todas te necesitamos.