El otoño en la laguna de Uña, en la Serranía de Cuenca. Estuve a finales de agosto con mi pareja, me moría por bañarme en un río... si es que... seguro que ahora está tan bonita como en esta foto de Fernando Palacios.

Uf, han pasado muchas cosas desde la última vez que reuní los minutos -y para qué engañarnos, las ganas- imprescindibles para escribir un post aquí en mi blog personal. Pero ya llueve y a mí el inicio del curso escolar me caló muy hondo, supongo que como a muchos. Año nuevo está bien, pero la vista la levantas ahora, a finales de septiembre. Además llueve en Córdoba -adonde felizmente me mudé en julio-, y al mismo tiempo que ello me hace feliz, el cielo me da el empujón perfecto para volver y contar aquí qué está pasando en este otoño/curso que comienza.

Lo más importante, como siempre, la criatura. Ya está en este mundo Fixmedia.org, la plataforma de fact-checking vía crowdsourcing financiada a través del crowdfunding. Me aposté a mí mismo si era capaz de soltar tal frase, tengo un buen amigo que quizá lo consideraría hasta un acto punky. Anglicismos aparte, Fixmedia tiene un objetivo muy simple: que entre todos mejoremos las noticias que consumimos. Y, además, que eso sea bueno tanto para los consumidores (¡todos!) como para los medios (y cualquier creador de contenidos informativos en general).

Queremos proponer con Fixmedia una edición colectiva de la realidad. Es lo que traté de explicar en el TEDx Madrid con este prezi: Realidad, edición colectiva. No os mentiré: hablar en el TEDx acojona. Creía que tras los nervios que sufrí en mi primera charla en público hace ya (¡la virgen!) seis años en el auditorio de Badajoz, no me iba a volver a pasar nada parecido. Pues (casi casi) sí. El TED, con X o sin ella, es mucho TED. Más si lo dirige alguien como Antonella Broglia, una mujer que posee un don para combinar sin despeinarse un curioso pragmatismo procrastinador con una Fe muy sincera en la gente y las ideas de cambio desde la base. Tuvo un mérito tremendo. Fue una gran experiencia que pasó hace dos semanas.

Entonces aún no habíamos lanzado la primera beta de Fixmedia, y el trabajo acordando los últimos detalles con el equipo fue muy gratificante. Somos muy pocos, pero tengo mucha suerte. Muchos no creerían que Fixmedia ha sido programado por una sola persona. Aquí lo explicamos mejor. He aprendido y aprendo cada día con este proyecto, como con Bottup, cuya siempre pendiente beta (si fixmedia es un gato, Bottup un rinoceronte) sigue viva gracias al empeño de otro grande. Habrá que terminarlo como sea, aunque solo fuera para poder reconocer su trabajo en algo funcional. Si lo logramos, obviamente será aún mucho más que eso.

Todo va despacio, eso sí. Sin grandes aspavientos, somos poquitos. Me crea una extraña (pero no desagradable tampoco) contradicción estar todo el día en la Red, en medio de ese torbellino infatigable de hechos voladores (muchas veces no identificados, o mal) y al mismo tiempo contemplar el lento avance de los proyectos. Nxtmdia es una empresa (social) tan pequeña que lo de Pyme, e incluso microPyme, le queda grande. Lo es en términos contables, de facturación (aunque en impuestos, siempre tengo la duda de qué pasaría si las grandes pagaran en proporción real lo mismo…). Pero aquí estamos. La crisis y esta Transición que no acaba de irse nunca desde luego no son un contexto idílico para promover aventuras que impliquen sostenibilidad económica. Que esto no es Silicon Valley, por mucho que algunos confundan Las Vegas con San Francisco, es obvio, pero es lo que tenemos y en nuestras manos está mejorarlo.

Con esa idea en la cabeza empiezo también en este inicio de curso a colaborar con Eldiario.es, aunque ya lo hice un par de veces en su precursora Zona Crítica. Lo hago ya desde un blog, Colaboratorio, que tengo la suerte (una vez más) de compartir con la gente de Goteo.org, Olivier, Enric, Ricardo… Hablamos de economía compartida, emprendimiento social, proyectos del procomún, yo en mi caso daré también la matraca añadiendo el factor “periodismo” a la fórmula anterior, de hecho así me estrené el otro día.

Y bueno, en fin. Que hay que trabajar. Joder, si es que somos unos privilegiados. Y no es coña. Qué menos que lo que hagamos sirva para algo, aunque sea un poco.

Disclaimer: soy de los raros que también les gusta el otoño