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ReviewMe, de cuya existencia me enteré a través de ‘Wwwhat’s new?’, es un sitio que pone en contacto anunciantes dispuestos a pagar a bloggers para que escriban algún post hablando de sus productos. El blogger interesado se registra, introduce la URL del blog y del feed del mismo y automáticamente el sistema le otorga a tu bitácora entre 1 y 5 estrellas en función de lo típico (Google Rank, Alexa, Technorati, etc.).También es posible que no lo acepte si tiene niveles muy bajos esos indicadores. En función de las estrellitas, el sistema indica lo que se te pagará en ‘bruto’ y en ‘limpio’ (descontada una quizá exagerada comisión del 50% para ReviewMe). Ah, también eliges la temática de tu blog para recibir encargos acordes, aunque siendo en español sólo puedes elegir una genérica: español, por supuesto. Por cierto, las cantidades están bastante bien: unos 125$ limpios si tu blog da cuatro estrellitas, 30$ si da dos, etc. También dicen que no permiten a los anunciantes exigir a los bloggers post positivos hacia el producto, aunque explican que la mayoría de ellos suelen serlo aunque sea moderadamente (sentimiento de ‘agradecido por la compra’).

Ok. Yo me pregunto, ¿es éticamente válido que cualquier blogger opte a este tipo de práctica? ¿Ha de ser este el modelo económico tan buscado y y miles de veces intentado definir para hacer rentable el blogeo? ¿Vamos a poblar nuestros blogs y por ende la blogosfera de post patrocinados? Y los que opten por ello, ¿anunciarán con suficiente claridad, en algun disclosure, que estamos leyendo un post patrocinado?

Al final, de todas formas, hay muchos blogs que no sólo por audiencia, sino también por temática, no podrán entrar en esta cuerda. Personalmente no lo recomendaría en absoluto en ‘bloguículums’ o bitácoras destinadas a crearse un perfil profesional. Los motivos son evidentes. Por otro lado, y esto ya es una opinión aún más personal si cabe, no lo haría en un blog de periodista. Creo que los periodistas no deben hacer publicidad. De hecho, esta máxima empezó a caer desde que Matías Prats hipotecó su credibilidad en una cuenta naranja (pese a que muchos estudios le otorgan el título de periodista más ‘creible’ de España), aunque antes era motivo de despido fulminante. En fin, que lo que me interesa es tu opinión:

¿Lo harías?

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